
Al final, ni congreso ni primarias. Aunque lo quieran revestir de primarias, y mientras no se demuestre lo contrario, Zapatero ha hecho aquello de lo que acusaba a Aznar y utilizaba para quitar legitimidad a Mariano Rajoy: ha elegido sucesor.
Por mucho que se hayan empeñado algunos, sobre todo desde el PSE personalizado en la figura del lehendakari Patxi López, Zapatero se ha salido con la suya y se ha pasado el congreso por el arco del triunfo, transformándolo en una "conferencia política", o sea, en un congreso a la búlgara a mayor gloria del candidato y como despedida entrañable para el líder que se va. Cada vez me recuerda más a Aznar.
Por otra parte, y sacando a Chacón de la circulación, se ha cargado de un plumazo las primarias, o por lo menos las previstas. Dudo que se presente alguien más, cuando ya casi se ha hecho oficial que el candidato es Rubalcaba, y más viendo cómo en Valencia, por ejemplo, Antoni Asunción tuvo que recurrir a los juzgados para que le hicieran caso, y ni así. Por cierto, que Alarte no ha asumido que el PP valenciano, con más de 10 imputados en sus listas, le ha pegado un revolcón de padre y muy señor mío. Y si bien es cierto que los populares han perdido cerca de 70.000 votos, no es menos cierto que los socialistas han perdido más de 150.000. Seguramente han perdido esos votos por el efecto de las acciones del gobierno central, pero tampoco han demostrado tirón como para paliar en lo posible ese efecto.
Así las cosas, al PSOE, o a Zapatero, que ha conseguido deglutir el PSOE, no se le ocurre otra cosa que presentar como candidato del cambio al vicepresidente del Gobierno, que nada más ser proclamado candidato oficial, ha asumido toda la labor de Zapatero al frente del Gobierno y se ha hecho corresponsable. Por mi parte no cuela.
De todas formas, puede ser que todo forme parte de una operación de mayor calado, y que Rubalcaba haga de candidato como último servicio al partido para que se estrelle contra lo que parece imparable triunfo del PP, que lo minimice en lo que pueda, porque es el que más nervioso pone al PP, y una vez hecho eso, convocar un congreso ordinario en el que sí se elegiría al verdadero sucesor, que además apuesto a que sería Carme Chacón, que ahora se ha revestido de seriedad, sobriedad y amor al partido, que antepone a sus intereses particulares. ¿Qué me hace pensar eso?, que todos los llamados "barones" han salido a romperse las manos aplaudiendo la actitud de la Ministra de Defensa, y eso es complicado en un partido como el PSOE.