jueves, 9 de febrero de 2012

Toledo


Hace unos días, y llevado por la curiosidad que me generó el crítico de televisión Ferran Monegal al referirse a ella en Julia en la Onda, me dispuse a ver en la web de Antena 3 el primer capítulo de la serie "Toledo, cruce de destinos".

La serie en general está bien hecha, la ambientación no chirría y se deja ver bastante bien. Desde el primer momento queda claro quiénes son los buenos y quiénes los malos, así que no hay que devanarse los sesos para saber de parte de quién vas, y tampoco es que se hayan calentado demasiado la cabeza con la complejidad de los personajes.

Por el lado del bien, el Rey Alfonso X El Sabio, la Reina Violante, el Infante Fernando (con sus aportaciones de alivio cómico junto a su criado Cristóbal), Abraham, director de la Escuela de Traductores, y toda la familia del Magistrado Rodrigo Pérez de Ayala, con especial atención a la relación de Martín, hijo del Magistrado y Fátima, la hija del Alfaquí de Toledo. Por el lado del mal, pero del mal absoluto, el Conde de Miranda, su hijo Humberto, el Príncipe Sancho y Diana, dama de la Reina Violante, con especial mención al Arzobispo Oliva. La serie transcurre en las cuitas que unos tienen con los otros y al final salen con bien gracias a las decisiones del Rey y del Magistrado. Poco más.

Lo que pasa es que ver actuar al Magistrado Rodrigo Pérez de Ayala provoca una envidia que casi podría compararse a la de los franceses. No he visto hombre más justo en mi vida, y no es que quiera compararlo con Garzón, porque no se trata de eso, pero sí que nos vendría bien alguien así ahora, porque las últimas noticias son como para pensárselas.

Hoy han condenado al juez Garzón a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación, lo que supone el fin de su carrera, mientras que es posible que los presuntos corruptos de Gürtel se vayan de rositas, aunque Camps ya se había ido hace unos días. Resulta que las grabaciones que hizo Garzón en la cárcel, avaladas por el juez que le sustituyó en la instrucción (que siguió con ellas y no parece que vaya a ser juzgado por ellas) y por la fiscalía del Tribunal Supremo, que pedía la libre absolución, han sido declaradas ilegales. Normalmente, las escuchas se hubieran quitado del sumario junto con todas las pruebas que se hayan obtenido a partir de ellas, lo que posiblemente hubiera hecho que los acusados de corrupción se hubieran ido de rositas. Punto y final.

Pero no, no les bastaba con eso, tenían que cargarse a Garzón, que meterse en la Gürtel y a investigar las fosas de la represión franquista en un mismo año es demasiado. Bien por ellos, lo han conseguido. Nadie se puede meter con las fuerzas vivas y quedar impune, que para eso somos la clase dirigente. Qué se habrán creído estos rojos.

Este tema se parece a Toledo en que parece que los malos ganan, aunque en a serie llega el Magistrado y con la colaboración del Rey Alfonso X, que para eso era El Sabio, le dan la vuelta a la tortilla y ganan los buenos. Lo malo es que al que podría ser "el nuevo Magistrado", el juez Castro, que se está encargando de la instrucción del caso Palma Arena y de toda la trama de Noos, con Iñaki Urdangarín a la cabeza, ya le han abierto diligencias por parte del Consejo General del Poder Judicial por las filtraciones que se han producido en el sumario. De primeras puede parecer normal, porque el juez instructor es el máximo responsable de la investigación, pero si se tiene en cuenta que hay hasta 136 personas que tienen acceso a esas investigaciones, llama bastante la atención que se hayan fijado precisamente en el juez.

O no, que hay mucho Miranda y el Rey, que tampoco parece que sea Sabio, ni está ni se le espera.

1 comentario:

El que ya NO apaga las subestaciones dijo...

Yo hubiera querido ver la serie esta. Pero coincidía con no sé qué otro programa que me parecía más interesante. Aún así, cuando en el otro programa echaron intermedios estuve viendo lo poco que pude.

No me impresionó: Chico bueno, malo malísimo, rey que quiere y no puede... En ningún momento se han planteado contar, sin más, la historia real, cómo vivía la gente de la ciudad, qué hicieron realmente. Me pareció estar viendo el capítulo 5.781 de Dinastía. O el 3.945 de Falcon Crest.

Entiendo que leer libros es difícil. Tienes que atender, mirar una hoja de papel (o de tinta electrónica). Nada de que te lo metan por los ojos con un cucharón.
Y encima, libros de Historia, de la de verdad, sin novelar ni siendo novela histórica. Pero al final lo que importa es qué pasó, no la ropa que lleva puesto el actor.

Aparte, todos llevan ropas que "huelen" a nuevo. Y no hay ningún personaje del que puedas decir que es claramente _feo_. Porque un "noble" podía ser perfectamente feo, incluso deficiente mental. Incluso un rey. Como el último Austria o la mayoría de Borbones desde Luís XV para acá.
Lo mismo me pasó con el caudillo Viriato en la horrenda "Hispania".

Tiemblo pensando en cómo será la "Isabel" que está anunciando TVE. El anuncio remeda sin descaro al de "Los Tudor". Solo que hablan de Isabel como mujer. ¡Ay señor, señor! que decía Pajares.