
Eso sí, la ciudad es preciosa y a la vez curiosa. Sobre todo domina el contraste. Así, puede verse una galería comercial dentro del edificio del Ayuntamiento, en Market Square, hasta una discoteca dentro de una iglesia desacralizada pasando por la posada más antigua de Inglaterra, abierta desde 1189. Contraste. De lo más tradicional a lo más moderno. Para una ciudad de 275.000 habitantes no está mal.
El viaje
Empezó como todos nos tememos cuando viajamos con una compañía low-cost, con retraso. Ryanair nos obsequió con un estupendo retraso de 6 horas en el
Yo tenía que coger un tren en London-Stansted a las 10:21 hora inglesa, por lo que llegando a las 8:00 de la mañana, tenía tiempo hasta para aburrirme, pero como Ryanair está en todo, pensó que más que aburrirme en un país extranjero, mejor aburrirme en casa. Y es que como en casa de uno no se está en ningún sitio. El caso es que puse la pertinente reclamación, me comí el sandwich, y a las 12:30 ya estábamos despegando hacia "La pérfida Albión".
Durante el viaje, el rato que no estuve durmiendo, no paraba de pensar en que había perdido el tren en el aeropuerto, y que ya veríamos cómo solucionaba el tema. Afortunadamente, con un inglés que prefiero no reproducir por respeto hacia la lengua de Shakespeare y gracias a la buena voluntad de la señora de la taquilla, pude desfacer el entuerto y tomé el tren hacia Nottingham, donde llegué (previo cambio de tren en Leicester) a las 6 y media de la tarde, 5 horas más tarde de lo previsto. El viaje en tren era casi lo esperado, todo es verde, excepto las casas, que son rojas. Pasé por Cambridge
La estancia
Estuvo muy bien, sobre todo por la compañía, todo hay que decirlo, pero además de eso, la ciudad es
Me llamaron la atención muchas cosas, pero quizá entre lo que más, lo limpio que está todo y lo poco que fuma la gente, y siempre en la calle. Apenas vi un local en el que se decía que había una zona de fumadores, pero tampoco entré. También es una ciudad de compras para gente sin posibles, porque las tiendas que hay son las normales de cualquier sitio, con alguna excepción como una tienda de Lacoste y poco más. Así las cosas, al final me compré 3 pantalones vaqueros, dos camisas de gemelos y 3 pares de gemelos, por un montante total de 80 libras. No está mal, la verdad.
