miércoles, 12 de mayo de 2010

Muchos más ceros

El otro día escribí en este blog que no quería trabajar en informática durante toda mi vida, y que meditaba la posibilidad de poner un pequeño negocio propio donde fuera. Hoy ya puedo decir dónde no lo voy a poner: en España.

Lo de este país es para hacérselo mirar. Esta mañana se ha consumado lo que todos sospechábamos desde hace tiempo: que la crisis la iban a pagar los de siempre. En el Congreso (o mejor dicho, congreso, con minúsculas) se ha presentado esta mañana por parte del presidente del gobierno un paquete de medidas contra la crisis. Yo esperaba (aunque en realidad no) que se pusiera coto a los especuladores financieros, que se recortaran los beneficios de los bancos de los que nos hemos tenido que tragar (porque nos lo hemos tragado con el dinero de todos) los bonos basura que tan bien les iban cuando les daban una rentabilidad del 15% y que rentaban mucho menos al pequeño inversor, que en muchos casos además ha perdido la inversión, o que se declarara "personas non-gratas" a las agencias de calificación, que basan sus calificaciones en sus propios intereses y que igual que recomendaban invertir en los fondos de Lehman Brothers 3 días antes de su quiebra, ayudaban al gobierno griego a falsear sus cifras ante la Unión Europea. Pero los reyes son los padres, y el Ratoncito Pérez tampoco existe, así que las medidas que se han tomado son las de siempre, pero aumentadas: recorte salarial a los funcionarios, congelación de las pensiones, eliminación del cheque-bebé, recorte del gasto farmacéutico... Lo de siempre.

Eso sí, el fondo monetario internacional aplaude las medidas porque darán confianza a los mercados. Pues señores del FMI: me cago en los mercados y sobre todo en los mercaderes. Que se pasen por aquí y les digo dónde queda Parla, y una vez allí, ya saben lo que tienen que hacer.

Esto se tiene que arreglar desde abajo, y no es que esté llamando a la revolución, o sí, que ya está bien. Un par de sinvergüenzas de estos entre rejas y tirar la llave al mar, y porque estoy siendo comedido, porque el cuerpo me pide otras cosas. Y ahora nos querrán vender que se creará empleo, como si fuéramos más imbéciles de lo que somos. A otro perro con ese hueso.

De segundo plato tenemos el tema Gürtel, del que hay novedades jugosas, y por parte del Supremo. Hoy, el Tribunal Supremo ha reabierto la causa contra Camps, por el famoso tema de los trajes, así que se lo ha devuelto al Juez Flors, que es quien le imputó, pero corregido y aumentado, puesto que añade un informe de Hacienda en el que se presentan más que indicios de financiación ilegal del PP-CV. A ver ahora por dónde sale De la Rúa, si es que puede salir por alguna parte sin que resulte mucho más escandaloso que cuando cerró el caso hace unos meses.

Como guinda, ante la pretensión de Garzón de pedir una excedencia para colaborar con la fiscalía del Tribunal Penal Internacional, lo que evitaría que fuera suspendido de la judicatura pero no pararía el proceso, y entre la bilis que estaba echando por la boca todo aquél que tenía como meta en su vida el ver a Garzón suspendido y en el banquillo, el juez Varela ha roto el tópico de la lentitud de la justicia y ha abierto el juicio oral cuando nadie se lo esperaba. Así mata dos pájaros de un tiro, porque al abrirse el juicio oral no puede solicitar la excedencia al estar automáticamente suspendido, y ya está en el banquillo. También ha matado un tercer pájaro, porque la causa seguía abierta pese a la excedencia y tarde o temprano Varela hubiera sentado en el banquillo a Garzón, pero la prisa por hacerlo denota que hay algo más que el interés por hacer cumplir la ley, y no descarto que sea algo personal.

Y para postre, la peor noticia del día. Hoy, a los 81 años y después de una larga enfermedad, ha muerto Don Antonio Ozores. Uno de los cómicos de referencia en los años del desarrollismo, y además de Burjassot. Siempre he tenido la sospecha de que era del tipo de personas que eran denostadas en vida, pero que al morir demostrarían lo importantes que han sido y para todos los que le denostaban sería considerada como una gran pérdida, y se llenarían la boca de frases grandilocuentes para alabar su profesionalidad. Seguramente asistamos a algo así en estos días. Su currículum habla por sí mismo. Descanse en paz.

Está la cosa como para irse del país.

1 comentario:

Maxi dijo...

si tu decision es irte, pues vente pa qui!!! te espero Sergio!!,
pero para que sepas es una crisis, si muy grande, pero para los que no estan acostumbrados, es fatal, pues pa nosotros imaginate, de todos los dias!!!!! Argentina te espera!!! besos